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Hace 17 años Shura de Capricornio regresó al Santuario después de entrenar en España. Su deseo era ser tan poderoso como su gran amigo Aioros de Sagitario. Se presenta ante el Patriarca, Shion quien era el Santo Dorado de Aries y es uno de los sobrevivientes de la Guerra Santa contra Hades. Junto a él se encuentra Arles quien es un Santo de Plata que lo ayuda en las tareas del Santuario. Arles posee el respeto ,confianza y obediencia de todos los caballeros debido a su personalidad leal. De pronto aparece Saga el Santo Dorado de Géminis que perturba a Shura con su cosmos agresivo y poderoso. Saga era el encargado de vigilar la venida de Poseidón a la Tierra.

Esa misma noche el Patriarca es víctima de un atentado, del cual sólo es salvado gracias a Arles y a la intervención de Aioros y Shura, quien hiere al agresor en la muñeca. El asesino poseía una Escama o armadura de los Generales que sirven a Poseidón. Sólo el nacimiento del poder de Excalibur en la mano de Shura pudo salvarlos.

Luego del atentado el Patriarca delega responsabilidades. Saga cuidará de la venida de Poseidón. Aioros cuidará del santuario (y próximamente de Atena) y Shura debe entrenar rápidamente caballeros alrededor de todo el mundo. Sin embargo Arles posee dudas acerca de Saga y lo relaciona con el ataque al Patriarca por lo cual lo llama a dialogar. Cuando Arles toma la mano de Saga nota la herida que Shura provocó en el agresor. Dice a Saga que olvide sus planes malignos pero este cambia el color de sus ojos y su rostro se vuelve maligno. Saga le cuenta que asesinó a un General Marino y así pudo atentar contra el Maestro. "Ahora debo asesinar al Patriarca, a Atena y luego el Santuario será mío" explica Saga y asesina a Arles tomando su máscara y personalidad.

Un año después Atena llega en el lugar de la estatua de Atena. Tras la muerte del Maestro Arles (Saga) toma su lugar ya que aún no se elige a un nuevo Patriarca. Arles le comenta a Shura, quien venía llegando, sobre el complot que Aioros planea sobre la vida de la diosa Atena. Shura cae en el juego y cree la historia.

Esa misma noche un desconocido portando un cuchillo intenta asesinar a la pequeña Atena pero su puñalada es intervenida por Aioros quien reconoce a Arles y le pide explicaciones. Arles lanza un nuevo golpe hacia Atena pero Aioros reacciona a tiempo derribando la mascara de Arles y revelando la verdadera identidad tras la máscara. Saga no puede permitir que se revele su identidad, así que es necesario matar a Aioros atacándolo, pero este logra escapar junto a la pequeña Atena.

Saga llama a los guardias diciéndoles que Aioros intentó asesinar a la pequeña Atena ordenándoles que asesinen al traidor. Aioros se enfrenta con Shura y el combate deja en mal estado a Aioros. Aioros llega a unas ruinas, donde lo encuentra Mitsumasa Kido,líder del consorcio financiero más grande de Asia.

Aioros le dice quién es la niña y le da la armadura de oro para que la herede a su sucesor, el cual deberá ser un Caballero digno de merecerla. Después de decir esto, Aioros muere y Mitsumasa Kido adopta a la niña y para protegerla y guardar su verdadera identidad le hace llamar Saori Kido.

Mientras tanto Arles (Saga) toma el lugar del Maestro del Santuario y, dice al resto de los Caballeros del Santuario que Aioros de Sagitario intentó matar a Atena, que fue eliminado por traición y que Atena sigue a salvo en su cámara.Con sus engaños, Arles controla a la mayoría de los Caballeros del Santuario y nueve de las doce armaduras doradas. Saori posee la armadura de Sagitario, Mu de Aries y Dohko, el maestro de Libra, sospechaban que algo raro había sucedido y se negaron a obedecer al Maestro Arles.

Mitsumasa Kiddo, que es un gran entusiasta de las artes marciales, decide entrenar guerreros y financiar una competencia de lucha internacional denominada el Torneo Galáctico, cuyo vencedor tendrá como premio la armadura dorada de Sagitario.

La Fundación se da a la tarea de entrenar a varios huérfanos de todo el mundo, selecciona alrededor de 25 y los manda a completar su entrenamiento a diferentes partes del mundo. El entrenamiento es duro y difícil y únicamente una docena de los niños sobreviven y obtiene su armadura de Bronce.

De acuerdo con la jerarquía de los Caballeros: existen 88 Caballeros en total, cada uno representado por una constelación. El 75% de ellos son Caballeros de Bronce; el 20% son Caballeros de Plata, y hay solamente 12 Caballeros Dorados, cada uno de los cuales representa una constelación del Zodiaco.



Ahora con sus armaduras, los Caballeros tiene que volver a la fundación, para participar en el Torneo Galáctico. Varios Caballeros ya han llegado a la Fundación y el Torneo Galáctico ha empezado en el coliseo de la Fundación. Este evento es muy parecido a la lucha libre ya que el público en general tiene acceso al coliseo para ver las peleas, a parte que las peleas son televisadas para todo el público. Saori observa los combates un poco preocupada ya que Seiya no ha llegado aun.

Seiya, uno de los huérfanos de la Fundación, aun esta en Grecia peleando con Cassios para obtener la armadura de Pegaso. En este combate también están presentes Marin, entrenadora de Seiya, y Shaina, entrenadora de Cassios. Cassios es un oponente muy fuerte, pero Seiya sabe lo importante que es ganar esa armadura. Seiya utiliza el poder que había estado perfeccionando; el Golpe de Meteoro del Pegaso, cuya fuerza equivale a cien golpes en un segundo. Utilizando toda su cosmo energía, Seiya vence a Cassios.


El dominio de la cosmo energía o cosmos es parte de ser un Caballero. El cosmos es la energía que habita en todas las personas y que, al ser debidamente enfocada, es lo que le da a los Caballeros la habilidad de hacer cosas superhumanas. Un buen Caballero es aquel que puede estallar su cosmo energía hasta el infinito, sin importar que tan dañado está su cuerpo.

Seiya recibe la armadura del Patriarca del Santuario, no sin antes escuchar que la armadura se debe usar para defender la causa de la justicia, nunca para beneficio personal o por interés propio. Seiya deja el Santuario, pero Shaina, la entrenadora de Cassios, lo ataca para quitarle la armadura. Seiya y Shaina sostienen una lucha muy difícil, por lo que Seiya viste la armadura del Pegaso; al principio es muy difícil para Seiya adaptarse a la armadura pero rápidamente logra romper la máscara que protege el rostro de Shaina. Shaina jura venganza, pero Seiya no le presta atención y parte hacia Japón.

Al principio, solamente los hombres del Santuario podían proteger a Atena y convertirse en Caballeros. Poco después se les permitía también a las mujeres proteger a Atena. Estos Caballeros Femeninos tienen que usar una máscara de metal en su rostro, con el fin de ocultar su feminidad en la batalla. El que un Caballero Femenino sea vista sin su máscara es una ofensa.

Al día siguiente día, Seiya llega a la Mansión Kiddo buscando a Mitsumasa Kiddo para que cumpla su promesa. Cuando la fundación reclutó a los huérfanos, Seiya fue separado de su hermana Seika; Mitsumasa Kiddo le prometió que si conseguía la armadura de Pegaso en Grecia, podría volver a ver a su hermana. Saori le explica que su abuelo murió un año después de que fueron mandados los Caballeros a sus campos de entrenamiento y que ni ella ni su mayordomo Tatsumi sabían de la hermana de Seiya.


Decepcionado, Seiya se quiere irse a buscar a su hermana, pero Saori le dice que tiene que participar en el Torneo Galáctico. Obviamente, Seiya no le interesa participar en el torneo y Jabu, Caballero del Unicornio, lo ataca. Saori los detiene y le sugiere a Seiya que, si él es el ganador del Torneo Galáctico, la Fundación hará todo lo que este a su alcance para encontrar a Seika; a parte que si participa en el torneo, como es televisado a todo el mundo, seguramente su hermana lo vería. Seiya, el Caballero de Pegaso acepta participar.

En el Torneo Galáctico; Seiya, Caballero de Pegaso se enfrenta contra Jeki, Caballero del Oso. Debido a la fuerza de Jeki, Seiya casi muere asfixiado, pero al final vence. Mientras tanto, Saori está preocupada por Hyoga y por Ikki, ya que ninguno de los dos ha llegado a la Fundación.

Hyoga, en ese momento, aun se encuentra en Siberia visitando el lago congelado donde descansa la madre de Hyoga y el barco en el cual viajaban antes de que se hundiera. Hyoga rompe el hielo y se sumerge para despedirse de su madre antes de volver a Japón. Después de esto, Hyoga se dirige al glaciar donde está enterrada la armadura del Cisne, por la cual fue enviado a Siberia. Invocando todo su poder, Hyoga rompe el glaciar y gana su armadura.

En Tokio, el torneo continúa. La pelea programada para este día está a punto de ser cancelada ya que el Caballero del Cisne aun no había llegado, pero en ese momento aparece Hyoga, Caballero del Cisne, listo para pelear contra Ichi, Caballero de la Hidra. Hyoga está muy confiado y no ataca a Ichi; pero Ichi, más astuto, clava sus garras con veneno en Hyoga. Ichi le dice que el veneno lo matará en poco tiempo, pero no es así ya que Hyoga puede congelar el aire lo suficiente para congelar el veneno. El Cisne congela el brazo de Hidra y utiliza su poder Polvo de Diamantes. La armadura de Ichi se congela y se destruye, Hyoga es el ganador y está seguro que él será el que se lleve la armadura dorada.

Ahora es el turno del Pegaso contra Shiryu, el Caballero del Dragón. Seiya se sorprende al ver que Shiryu tiene una cosmo energía que transmite calma y serenidad. La lucha empieza y Dragón manda a la lona a Pegaso; en eso llega al coliseo Sunrei, la hermana adoptiva de Shiryu, para darle un mensaje. El maestro de Shiryu está muy enfermo, así que Dragón tiene que ir lo más rápido posible a su lado. Shiryu le dice a Sunrei que terminará con el Pegaso muy pronto. Seiya se levanta y golpea a Shiryu, quien enojado utiliza su ataque La Cólera del Dragón. Todos los espectadores se asombran ante tal poder que puede revertir el fluido del agua en una cascada. Shiryu piensa que ya terminó, pero Seiya se vuelve a levantar y utiliza su Golpe de Meteoro del Pegaso, pero Dragón usa su escudo para evitarlos.

Para sorpresa del Pegaso, el escudo del Dragón no sufre ni un rasguño, ya que está formado por la caída de miles de estrellas. Dragón ataca a Pegaso y destruye parte de su armadura.


Shiryu posee el puño más fuerte y el escudo más sólido del mundo, así que Seiya utiliza una táctica desesperada. En un ataque del Pegaso, el escudo del Dragón se destruye, pero Seiya quede muy dañado. En la repetición en cámara lenta se ve que Seiya se lanza contra el escudo y, en un intento de aprisionar la cabeza de Seiya con su puño, Shiryu es quien destruye su propio escudo. Shiryu se da cuenta que Seiya no se dará por vencido hasta la muerte y le dice a Sunrei que lo espere.

Sin su escudo, Shiryu decide pelear sin su armadura. El orgullo de Seiya le impide enfrentarse a él en mejores condiciones y también se quita su armadura. Shun, el Caballero de Andrómeda, protesta ya que sin las armaduras los golpes son letales, pero no le hacen caso. En la espalda de Shiryu, aparece un dragón y Seiya lanza su Golpe de Meteoro, sabiendo que ahora Shiryu no puede evitarlos con su escudo; pero Shiryu logra evitarlos y se prepara para utilizar la Cólera del Dragón, cuando se da cuenta que uno de los meteoros de Seiya lo ha golpeado.

Pegaso lo vuelve a atacar y Dragón vuelve a ser alcanzado, cerca de su corazón, por un meteoro. Seiya le dice que al fin ha descubierto su punto débil; Shiryu se queda inmóvil y recuerda lo que le enseñó su maestro.

Cuando estaba entrenando, Shiryu logró aprender la técnica de la Cólera del Dragón. Con un golpe, Shiryu puede hacer que la cascada de Rozan en los antiguos Cinco Picos de China fluya hacia arriba. Su maestro le explica que debe de tener cuidado, ya que la técnica tiene un defecto. En el momento de ejecutarla, la mano izquierda de Shiryu baja la guardia, mostrando su corazón, en una milésima de segundo. Un golpe en ese momento sería mortal.

Shiryu esta consciente de que sin su armadura, su punto débil está desprotegido, pero vuelve a utilizar su Cólera del Dragón. Seiya ve el punto cuando baja la defensa y ataca. Aun en el aire, ambos peleadores caen, Shiryu fuera del ring y Seiya en el centro; las reglas del torne dicen que si un peleador sale del ring, queda descalificado. Seiya ha ganado. Los doctores se acercan a Shiryu y se dan cuenta que su corazón se ha detenido. Seiya sale en camilla del coliseo, cuando Sunrei le pide que le ayude a revivir a Shiryu. La única forma de salvarlo es darle un golpe en la espalda tan fuerte como el que hizo que se detuviera su corazón. Seiya, aun herido se levanta y ve como el dragón en la espalda de Shiryu empieza a desaparecer.

El Caballero de Andrómeda sujeta a Shiryu y Seiya lanza su golpe, con el cual Shiryu y Shun son lanzados con fuerza contra una pared. El golpe funcionó y el corazón de Shiryu vuelve a latir y su tatuaje de dragón en la espalda vuelve a aparecer. Cargado en hombros, Seiya sale del coliseo para que atiendan sus heridas. Mientras tanto, la cadena de Andrómeda se agita al sentir la presencia de un enemigo.


Después de varios días, Shiryu y Sunrei van a visitar a Seiya al hospital para agradecerle lo que hizo para salvar la vida de Shiryu. Dragón le cuenta a Pegaso que se dio cuenta que la cadena de Andrómeda se agitó el día que pelearon. Seiya recuerda que aún se encuentra perdido el hermano mayor de Shun, Ikki. Ikki fue enviado a entrenar a la Isla de la Reina Muerte en lugar de su hermano Shun. Preocupados, Seiya y Shiryu deciden ir al coliseo, a pesar de que Seiya aún no puede levantarse.

Mientras tanto, las mujeres que asistieron a la pelea del Torneo Galáctico hacen vibrar a todo el coliseo con sus gritos; ya que el día de hoy, Shun, el Caballero de Andrómeda (y favorito de todas las mujeres) peleará contra Jabu, el Caballero de Unicornio. La batalla empieza, pero Andrómeda simplemente esquiva los ataques de Unicornio. Como no puede evitar la pelea, Shun despliega su Cadena de Andrómeda sobre el suelo, formando la nebulosa de Andrómeda. Jabu ataca y las cadenas lo atacan para que no que toque a Shun. Jabu intenta atacar por arriba, pero las cadenas se levantan y destruyen su armadura. En ese momento, la cadena de Andrómeda empieza a agitarse y a señalar la caja de la armadura dorada.

De pronto, la caja se abre y surge Fénix, el Caballero de Bronce que faltaba. La multitud le aplaude, mientras que Seiya y Shiryu se dan cuenta de quien es el Fénix.

Las cadenas de Andrómeda se lanzan contra Fénix, quien las atrapa. Seiya le grita a Shun que el Caballero Fénix es su hermano mayor. Shun se alegra al ver que su hermano volvió como se lo había prometido, pero Fénix lanza su poder Ave Fénix contra Andrómeda. Ikki le dice a Shun que está cansado de oír sus gemidos y lo ataca, esta vez tirándolo en el ring. Jabu de Unicornio trata de detener a Ikki de Fénix, pero es Fénix lo derrota. En ese momento, aparece el Caballero del Lobo y contrincante del Caballero Fénix en el Torneo Galáctico. Ikki dice que no está interesado en participar en el torneo, ya que él sólo volvió para tomar venganza. El Caballero del Lobo duda de la capacidad de Ikki, pero Ikki ataca con su poder el Golpe Fantasma. Con este poder, el Caballero del Lobo ve su peor pesadilla y cae en estado de shock.

El Caballero Fénix lanza un golpe a Tatsumi, que se encuentra en el balcón, ya que él lo golpeó hasta cansarse cuando era niño. Fénix ataca a todos los Caballeros presentes y se da cuenta que ninguno es rival para él. En ese momento, las sombras del Fénix aparecen para ayudar a su líder. Fénix se va del coliseo, pero se lleva con él la armadura dorada. Seiya no puede permitir eso y se lanza a buscarlos.

Las sombras del Fénix son guerreros (no Caballeros) que visten armaduras negras y que ayudan, por miedo, a los Caballeros Negros. Los Caballeros Negros son las contrapartes de los cinco Caballeros de Bronce principales (Pegaso, Dragón, Andrómeda, Cisne y Fénix). Estos Caballeros Negros visten las mismas armaduras que los Caballeros de Bronce, sólo que de color negro y sólo se dedican a causar destrucción y muerte.


Los Caballeros de Bronce y la policía de Tokio salen a las calles a buscar al Fénix y a sus sombras que se han llevado las piezas de la armadura dorada. En el enfrentamiento con las sombras del Fénix, los Caballeros de Bronce recuperan la mitad de las partes de la armadura y se enteran de la existencia de los cuatro Caballeros Negros que ayudan a Fénix en su venganza.

Seiya y Shiryu se dan cuenta que no podrán pelear contra Ikki si sus armaduras están dañadas. Por suerte, el maestro de Shiryu le había comentado que existía alguien que podía componer las armaduras de los Caballeros. Así que Shiryu parte a los Antiguos Cinco Picos de China para buscar a esa persona. Al mismo tiempo, en la mansión Graude se realiza una conferencia de prensa, convocada por Saori y Tatsumi, para informar acerca del robo de la armadura dorada. Seiya trata de encontrar el rastro del Caballero Fénix con la ayuda de un perro policía.

Por su parte, Shun de Andrómeda llega hasta el árbol donde entrenaban Ikki y él cuando eran niños. Sin previo aviso, Shun es atacado por el Polvo de Diamantes del Cisne Negro. En ese momento Hyoga llega a ayudarlo, enfrentándose a su doble. Guiado por el perro policía, Seiya llega. El Cisne Negro está a punto de ser derrotado cuando Andrómeda Negro ataca a Hyoga para distraerlo; en ese momento llegan los Caballeros Negros para llevarse al Cisne Negro con ellos.

Pasan varios días y por fin hay noticias del Caballero Fénix. Saori visita a Seiya para llevarle éstas noticias. Se trata de un combate entre los Caballeros de Bronce, y Fénix y los Caballeros Negros. El ganador tomará todas las piezas de la armadura dorada. Saori se preocupa por Seiya ya que, sin su armadura de Pegaso, es muy probable que salga lastimado.

Mientras tanto, Shiryu llega a Cinco Picos y ve con asombro que su maestro esta muy bien de salud. El maestro le explica que le dijo a Sunrei que fuera a buscar a Shiryu para decirle que estaba enfermo. Esto, con el fin de probar si Shiryu podía mantener su concentración en la pelea. Shiryu le pregunta sobre la persona que puede repara las armaduras de los Caballeros y el maestro le dice que en la montaña de Jamir vive Mu, él es la única persona que puede repara las armaduras de los Caballeros.

Librando varios obstáculos, Shiryu llega al palacio de Mu y es atacado por la telequinesis de Kiki, un alumno de Mu. Shiryu se acerca a Kiki y le pide que repare las armaduras, confundiéndolo con Mu, pero Kiki responde que él no es Mu y que Mu está parado junto a él. Shiryu se da cuenta que ni siquiera había sentido su presencia y le pide que repare las armaduras del Pegaso y del Dragón. Mu le dice a Shiryu que no puede repararlas ya que sus armaduras están muertas.

Todas las armaduras de los Caballeros tienen la habilidad, como la piel humana, de regenerarse (limitadamente) de heridas leves. Cuando una armadura es seriamente dañada, ésta no puede reconstruirse así misma. En esos caso se necesita de la ayuda del control sobre la materia y espacio del Caballero Dorado Mu de Aries.


Shiryu le insiste a Mu, ya que con la batalla de los Caballeros Negros próxima, sin sus armaduras no tendrían ninguna oportunidad de vencer. Mu lo entiende, pero para repara las armaduras, Shiryu tiene que derramar la mitad de su sangre sobre cada una de ellas. El peligro es mucho, pero Shiryu le debe su vida a Seiya y corre el riesgo. Al borde de la muerte, Shiryu se desploma pero Mu lo sostiene y hace que deje de sangrar. Pero su sacrificio no es en vano, ya que con la sangre que ha derramado y el polvo estelar de Mu, las armaduras de bronce pueden ser reparadas.

Para reparar una armadura dañada, Mu de Aries necesita de una hora aproximadamente usando su cosmo energía, pero si la armadura está muerta (máximo daño), Mu no puede repararla solamente con su cosmo energía. Cuando una armadura esta muerta, la única forma de revivirla es dándole nueva vida con la mitad de la sangre de un Caballero. Al principio, Shiryu intentó bañar ambas armaduras con su sangre, pero al darse cuenta que posiblemente no volvería a usar su armadura, decide utilizar toda su sangre en la armadura de Seiya.

Después de varios días, los Caballeros de Bronce llegan a las montañas del Valle de la Muerte, donde tendrá lugar el combate contra Fénix y los Caballeros Negros. Seiya sigue confiado en que Shiryu llegará con su armadura para ayudarlos a pelear. En ese momento, Seiya ve que Shiryu está corriendo hacia él con la caja de la armadura de Pegaso sobre sus hombros. Al acercarse, Shiryu desaparece y Seiya ve a Kiki, quien le cuenta como Shiryu se sacrificó para reparar la armadura de Pegaso.

Seiya, Caballero de Pegaso se enfrenta ante su doble, el Caballero del Pegaso Negro. Ambos utilizan su poder Golpe de Meteoro; Seiya es alcanzado por un golpe del Pegaso Negro, pero éste último muere por el poder de Seiya, quien ahora ha conseguido más piezas de la armadura dorada. Hyoga, Caballero del Cisne vence al Caballero del Cisne Negro con su poder Trueno de la Aurora y se dirige contra Ikki.

El Cisne ataca al Fénix con el Trueno de la Aurora, pero Ikki lo detiene fácilmente. Ahora Fénix utiliza su Golpe Fantasma y hace que Hyoga tenga una pesadilla sobre su madre. Dejando inmóvil a Hyoga, Ikki le atraviesa el corazón. Mientras tanto, Seiya comienza a sentirse mal, ya que el golpe del Pegaso Negro desató una enfermedad en su sangre, y se desmaya. Shun de Andrómeda escucha que alguien se queja y ve a Seiya en un acantilado.

Utilizando su cadena, Shun intenta sacar a Seiya, pero lo atacan las cadenas negras del Caballero de Andrómeda Negro. Junto con el Dragón Negro, Andrómeda Negro aprovecha que Shun de Andrómeda está ocupado tratando de salvar a su amigo. Mientras tanto, Kiki decide ir a ver los combates para aprender, cuando se aparece Shiryu frente a él con su armadura de Dragón. Aunque las heridas del Dragón aún no han sanado completamente, Shiryu está listo para pelear.


Mientras tanto, Shun logra vencer a Andrómeda Negro y se prepara para enfrentarse al Dragón Negro, cuando Shiryu llega. El Caballero del Dragón le dice a Andrómeda que vaya a ayudar al Pegaso mientras él se encarga del Dragón Negro. Shun lo obedece y la batalla entre los dragones empieza. Por la gravedad de sus heridas, Shiryu comienza a sangrar mucho, pero aún así no deja de pelear.

El Dragón Negro se extraña y le pregunta por qué lo hace, a lo que Shiryu le responde que es por la amistad. Aún débil, Shiryu utiliza su poder Dragón Naciente contra el Dragón Negro, pero no logra vencerlo. El Dragón Negro se acerca a Shiryu y con su dedo golpea el centro sanguíneo de Shiryu para detener el sangrado. Cuando Shiryu le pregunta el por qué lo hizo, el Dragón Negro le contesta que por un momento, quiso creer en aquello que Shiryu llamaba amistad.

Shun sube con Seiya, cuya piel se ha tornado negra. Para salvarlo, Shiryu golpea los puntos estelares de Seiya para que la sangre infectada salga. Andrómeda y Dragón lo dejan y se dirigen a pelear con el Fénix.

Todos nacemos protegidos por un signo del Zodiaco. Los Caballeros, a parte, están protegidos por una constelación del cielo. Así como la constelación está formada por estrellas, los Caballeros tienen puntos estelares (la misma cantidad y ubicación que las estrellas de su constelación guardiana). Estos puntos, si son tocados apropiadamente pueden sanar cualquier enfermedad o herida, pero si son golpeados con agresión pueden causar la muerte.

Shiryu y Shun llegan a donde está Ikki, pero para evitar que Shiryu dañe a Ikki, Shun lo golpea con su cadena, dejándolo inconsciente. Shun le ruega a Ikki que deje el camino del mal, pero Ikki lo ataca. De pronto aparece Seiya ya recuperado, pero aún está muy débil para enfrentar a Ikki.

También aparece Hyoga, quien sigue vivo a pesar de que Ikki le atravesó el corazón. Fénix vuelve a ejecutar su Golpe Fantasma, pero el Cisne conoce ya el movimiento y ejecuta su Polvo de Diamantes, pero lanzándolo hacia arriba, en forma de escudo. El ataque de Fénix se refleja en el escudo de hielo de Hyoga y lo ataca a él.

Un ataque especial no puede ser usado dos veces sobre el mismo Caballero. Los ataques especiales de los Caballeros son armas de dos filos. Si un Caballero abusa al usar su ataque especial se arriesga a que su contrario pueda descubrir algún punto débil en su ataque. En sí, los ataques especiales de los Caballeros tiene que sorprender al oponente para causar daño.

A pesar de la ilusión de su propio Golpe Fantasma, Fénix no cae y utiliza su ataque Alas del Fénix para acabar con sus enemigos. Todos los Caballeros de Bronce caen, menos Seiya. Seiya está parado junto a la armadura dorada, a la cual sólo le falta el casco que tiene Ikki. Fénix ataca de nuevo a Pegaso, pero él lo golpea destruyendo la armadura del Caballero Fénix. Seiya le explica a Ikki que es el espíritu de sus amigos y de la armadura dorada lo que está venciéndolo. En ese momento la armadura del Fénix vuelve a aparecer.


La armadura del Fénix tiene la propiedad de renacer de sus propias cenizas, al igual que el Ave que le da su nombre. Esta característica no la tiene ninguna otra armadura, ni siquiera las armaduras doradas.

Aún con su nueva armadura, Fénix es derrotado por Pegaso. Los Caballeros de Bronce no entienden el odio del Fénix y éste les cuenta de su entrenamiento en la Isla de la Reina Muerte. La isla era el infierno en la Tierra, la actividad volcánica hacía que todo el suelo estuviera siempre caliente, esto evitaba que creciera cualquier tipo de vegetación. Sin árboles, el sol golpeaba con toda su fuerza el suelo, tanto en el día como en la noche el calor era insoportable.

A su llegada, su entrenador le dice que si quiere ganar la armadura del Fénix, tendrá que vencerlo. Ikki le muestra respeto a su maestro, pero éste le patea diciéndole que no quiere su respeto, sino su odio. Durante días, Ikki entrenó contra su maestro y siempre quedaba muy lastimado. Para su suerte estaba Esmeralda, que era la hija de su maestro y se parecía mucho a su hermano Shun. Esmeralda curaba las heridas de Ikki cuando terminaba de entrenar con su maestro e Ikki estaba muy enamorado de ella.

Un día, Esmeralda llevó a Ikki al único lugar en la Isla de la Reina Muerte donde crecían flores. Ante toda la desolación de la isla, ese lugar era como un oasis. Pero el maestro de Ikki los encuentra y le dice a Ikki que no le dará más oportunidades de conseguir la armadura del Fénix. Ikki hace su mejor esfuerzo, pero no logra nada; en un ataque, Ikki esquiva un golpe de su maestro, pero éste golpe lo recibe Esmeralda. Ikki corre a su lado, pero ya es muy tarde y Esmeralda muere.

Aunque Esmeralda era su hija, el maestro de Ikki no muestra dolor por su muerte. Ikki se enfurece y ataca a su maestro, quien no puede defenderse, pero se alegra de haber despertado el odio de Ikki. Ikki atraviesa a su maestro y así ganó su armadura de Fénix, pero también perdió su alma.

En ese momento hay un terremoto en el Valle de la Muerte y unos soldados se roban las piezas de la armadura dorada. Los Caballeros de Bronce los enfrentan, pero no consiguen quitarles las piezas de la armadura dorada. Entonces aparece Dócrates, un Caballero del Santuario que fue enviado por Arles para que buscara al Fénix y le llevaran la armadura dorada. Fénix reconoce a Dócrates y les advierte a los Caballeros de Bronce que se cuiden de su poder.

Dócrates utiliza su golpe Meteoro de Herácles y hace dos enormes agujeros en el suelo. Dócrates le pide al Fénix que le entregue el casco de la armadura. Ikki saca el casco pero se lo avienta a Seiya. El Fénix utiliza su poder Alas del Fénix y destruye el pilar donde estaba Dócrates. Con su poder, Ikki provoca un derrumbe; los Caballeros de Bronce corren para ponerse a salvo, pero Ikki, completamente debilitado, no logra hacerlo y muere aplastado.


Los Caballeros dejan una cruz en el lugar; Hyoga cuelga el crucifijo que le regaló su madre antes de morir. Con el casco de la armadura dorada en sus manos, los Caballeros de Bronce tiene aún una ventaja sobre sus enemigos. Un poco más tarde, en el Valle de la Muerte, los soldados de Dócrates lo buscan entre los escombros. Dócrates se levanta de los escombros y se prepara para vengarse de Fénix por su osadía.

Dócrates llega a la fundación y secuestra a Saori y a Tatsumi. Los Caballeros de Bronce tiene que ir al coliseo donde se realizaba el Torneo Galáctico para cambiar el casco dorado por Saori y Tatsumi. En el coliseo, Dócrates engaña a Seiya y Shun; Dócrates se queda con Saori, y sus soldados se llevan el casco dorado fuera del coliseo. Afortunadamente, el Cisne está afuera esperando a los soldados de Dócrates.

En el interior del coliseo, Dócrates quiere matar a Seiya, porque venció a su hermano Cassios para conseguir la armadura del Pegaso. Shun y Seiya atacan a Dócrates pero éste es demasiado poderosos para que lo puedan derrotar. El Cisne llega con el casco dorado y utiliza en Dócrates una técnica que le enseñó su maestro para congelar sus piernas. Sin poder moverse, Dócrates es atacado por Seiya y por Shun, y cae derrotado. Seiya y sus amigos ahora saben que los guerreros del Santuario no se darán por vencidos hasta que obtengan el casco dorado.

Arles, el gran Patriarca del Santuario, está desesperado y manda a Giste y a sus Caballeros de los abismos a obtener el casco dorado de los Caballeros de Bronce. El antiguo Patriarca exilió del Santuario a Giste, Tiburón, Medusa y Serpiente Marina a la Isla Calavera, ya que eran más piratas que Caballeros. Si le llevan el casco dorado al Patriarca Arles, éste les perdonará.

Giste y sus Caballeros toman la acción ofensiva y roban uno de los buques petroleros de la Fundación Graude y mandan un ultimátum a los Caballeros de Bronce: si no se presentan con el casco dorado en 24 hrs., ellos hundirán el buque, contaminando por meses el océano y matando a todos sus tripulantes.

Seiya y sus amigos no tienen opción y van al buque donde los atacan los Caballeros de los abismos. Los Caballeros de Bronce logran salvar el buque, pero Giste y sus aliados escapan con el casco dorado. Para recuperarlo, los Caballeros de Bronce los persiguen hasta la Isla Calavera, donde los derrotan y recuperan el casco dorado.


Sin muchas claves sobre el enemigo del Santuario, Seiya, Shiryu e Hyoga deciden ir con sus maestros para preguntarles sobre el Santuario. Shun es comisionado para cuidar del casco dorado y de Saori. En los Cinco Picos de China, el maestro de Shiryu le explica que el nuevo Patriarca del Santuario dominó al Caballero Cristal. En Grecia, Seiya pelea contra Shaina y sus cómplices, pero aparece Marín y le da a entender que Hyoga está en problemas.

El maestro de Shiryu le explica a éste que el Caballero de Cristal, y maestro de Hyoga, se dio cuenta del mal que estaba haciendo el nuevo Patriarca y decidió ir a hablar con él. Pero el Patriarca utiliza su Golpe Fantasma para controlar la mente del Caballero Cristal y lo manda de regreso a Siberia. Hyoga llega a Siberia buscando a su maestro, pero ve que toda la gente del pueblo está construyendo una pirámide de hielo para el Caballero Cristal.

Hyoga no quiere creerlo y va a buscar a su maestro, quien lo recibe con un golpe. Hyoga no quiere pelear con la única persona a la que podía llamar "padre", pero el Caballero Cristal no le deja opción y Hyoga pelea con su maestro. El golpe del Patriarca empieza a debilitarse y al Caballero Cristal le empieza a doler la cabeza y lo distrae del combate y el ataque Trueno de la Aurora de Hyoga lo mata. Ya sin el control del Patriarca, el Caballero Cristal muere y Hyoga lo sepulta en un ataúd de cristal.

Sin pistas del casco dorado, Arles manda a Formax, el Caballero del Fuego a atacar el coliseo del Torneo Galáctico y la mansión Graude, todo esto con el fin de hacer que Saori saliera de su escondite para poder quitarle el casco dorado. Mientras tanto, en una cabaña en el bosque, Saori y Tatsumi ven como se incendia el coliseo y la mansión, pero Shun no los deja ir. Tatsumi ignora a Shun y va a la mansión, donde es capturado y torturado.

Sabiendo la ubicación de la cabaña, el Caballero de las Llamas llega y empieza a incendiar el bosque. El Caballero de Andrómeda intenta defender la cabaña del fuego, pero es inútil y queda envuelto en llamas. En ese momento, las llamas se elevan y en el cielo aparece la figura del Ave Fénix. El Caballero del Fénix aparece de entre las llamas con su hermano Andrómeda. El Caballero Fénix ataca al Caballero de las Flamas con su Golpe Fantasma para derrotarlo. Seiya y Hyoga llegan de Siberia y ven que su amigo Ikki ha vuelto de entre los muertos para pelear a su lado.

Mientras, Arles ya no tiene opción y manda a Misty, Caballero de Plata, a matar a Seiya. Junto con Misty, Arles manda a Marin, Caballero Femenino del Aguila y entrenadora de Seiya. Durante un paseo en la playa, Seiya se encuentra con Misty y con Marin. Kiki, quien acompañaba a Seiya, utiliza su poder para traer la armadura del Pegaso para que pudiera pelear.

Marin le explica a Seiya que Misty es un Caballero de Plata y que él nunca lo podrá derrotar; dicho esto, Marin atraviesa la armadura de Seiya. Seiya cae, pero Misty se sorprende al ver la facilidad con la que Marin lo mató, así que después de enterrar el cuerpo, Misty le dice a Marin que se vaya y desentierra el cuerpo de Seiya, dándose cuenta que sigue con vida.


La pelea entre Misty y Seiya se inclina hacia Seiya debido a que el caballero de plata nunca había sido tocado en combate, cosa que Seiya logró. Luego con el meteoro de pegaso rompe su barrera defensiva y termina derrotándolo. En eso aparecen Asterion, Caballero del Can Mayor y Moses, Caballero de la Ballena. Ambos son Caballeros de Plata y lastiman seriamente tanto a Marin como a Seiya, pero al final los derrotan. Seiya despierta en la playa y ve un mensaje que le dejó Marin. "Seiya: por favor, cuida de Atena".

Todos los Caballeros de Bronce se reúnen en el coliseo para descifrar el mensaje de Marin. En la antigüedad, los Caballeros protegían a la diosa Atena, pero en este momento no se habían encontrado con ella. Tatsumi les dice que están mal, ya que Atena siempre ha estado a su lado. Tatsumi les dice que Saori Kiddo es la diosa Atena. Ahora los Caballeros deben de protegerla del Patriarca del Santuario.

En un intento de ir al Santuario para ver que está pasando, Seiya, Shun y Shiryu quedan atrapados en una isla. En la isla, Shaina se enfrenta con Seiya, mientras que Shun enfrenta a Algol, Caballero de Perseo. En su ataque, Shun queda convertido en piedra para el asombro de Seiya y Shiryu. Algol es el poseedor del Escudo de Medusa, el cual tiene la habilidad de convertir en piedra a aquel que lo vea.

Seiya también es convertido en piedra y solo queda Shiryu para vencer a Algol. Para poder vencerlo, Shiryu tiene que golpearse los ojos y quedar ciego para evitar convertirse en piedra. Sin poder ver el escudo de Medusa, Shiryu mata a Algol y Seiya y Shun vuelven a la normalidad, pero los ojos de Shiryu no pueden sanar y no volverá a ver. Sin poder ver, Shiryu decide volver con su maestro a China. En el cuartel de los Caballeros, Ikki tiene diferencias con los demás Caballeros de Bronce y decide mejor andar sólo. En eso, Damian, Caballero de Plata del Cuervo y criador de cuervos, manda a sus mascotas para que secuestren a Saori. Seiya los persigue y salva a Saori, pero queda muy dañado de su mano izquierda y se encuentra en una parte muy peligrosa. Rodeado por Damián y por Shaina, Seiya decide lanzarse al vacío, pero no engaña a Shaina.

Al día siguiente, Shaina baja a buscar a Seiya y a la mujer que protegía (Saori). Abajo, Saori ve que Seiya está desmayado por la caída. Shaina intenta asustar a Saori, pero Saori usa su cosmo energía y Shaina la reconoce como la energía de Atena. Damián llega e intenta atacar a Saori, pero Hyoga y Shun llegan para evitarlo. Con Damián muerto y Atena del lado de los Caballeros de Bronce, Shaina decide huir. Después de eso, aparecen dos Caballeros de Plata frente a Saori, Seiya, Hyoga y Shun.

Estos Caballeros son Dante de Cerbero y Capella de Auriga, que vienen a matar a Seiya. Dante utiliza sus cadenas y lanza a Hyoga y a Shun a un abismo, pero gracias a la cadena de Andrómeda no se lastiman. El Caballero del Fénix aparece y vence a Capella con su Golpe Fantasma. Shun, por su parte, acaba con Dante.

Seiya no soporta que su amigo Shiryu esté ciego y decide ir a buscar a Mu para ver si tiene alguna cura. En Jamir, Seiya encuentra a Kiki, quien le dice que no ha visto a Mu desde varios días. Kiki le dice a Seiya que existe una agua sagrada que tal vez pueda sanar los ojos de Shiryu. Seiya sube la montaña donde se encuentra el agua y al regresar con Kiki se encuentra con Aracne, Caballero de Plata de Tarántula, pero con su armadura de Pegaso lo vence.


Un día, el casco dorado desaparece de las manos de los Caballeros de Bronce, mientras que las otras partes de la armadura dorada desaparecen del Santuario. En medio de un lago, ambas partes se encuentran y la armadura dorada se hunde en el agua. Cuando Saori se entera que la armadura no está en el Santuario, deciden prepara un viaje para atacar al Santuario.

Arles se desespera por la repentina pérdida de la armadura dorada. Si los Caballeros de Bronce la tienen, sus planes serán frustrados. Ya no puede esperar más; nunca pensó que fuera necesario, pero es hora de mandar a los Caballeros Dorados.

En el Santuario, Milo, Caballero Dorado de Escorpio, se presenta ante el Patriarca, quien le dice que debe de ir a matar a Seiya y recuperar la armadura dorada. Milo se prepara para partir, pero Aioria, Caballero Dorado de Leo lo impide. Aioria le pide al Patriarca que le permita ir para salvar el honor de su familia. Aioria es el hermano menor de Aioros, quien fuera acusado de matar a Atena y escapar con la armadura de Sagitario. Arles acepta y Aioria parte a buscar a Seiya.

Seiya se encuentra en el hospital por las heridas en batalla. Shaina lo encuentra y lo ataca, pero Seiya no pelea con ella. Seiya le pregunta el por qué lo quiere matar y Shaina le explica que es su destino por haber visto su rostro. Cuando están peleando, Shaina siente el cosmo de un Caballero y trata de huir con Seiya, pero Aioria de Leo aparece antes de que lo logren.

Seiya se sorprende al ver que existe otra armadura dorada y se prepara para pelear con él. Aioria le dice que sería inútil, ya que él es un Caballero Dorado mientras que Seiya sigue siendo un Caballero de Bronce. Shaina le dice a Seiya que escape mientras que ella lo distrae, pero Aioria la vence con un sólo dedo.

Los Caballeros tiene la habilidad de pelear a altas velocidades. Los Caballeros de Bronce pelean a la velocidad del sonido, los de Plata a la velocidad de Mach 2 a 5, y los Caballeros Dorados pelean a la velocidad de la luz. Por esto, los Caballeros de Bronce pueden golpear 100,000 veces por segundo, los de Plata golpean más de 1,000,000 veces por segundo y los Caballeros Dorados golpean más de 100,000,000 veces por segundo.


Aioria lanza su ataque a Seiya, pero Shaina se interpone y sale lastimada. Herida, Shaina le explica a Seiya que, cuando una persona ve el rostro de un Caballero Femenino, este Caballero Femenino debe o matar a la persona que la vio, o amarlo. Por el sacrificio de Shaina, Aioria decide perdonarle la vida a Seiya.

Seiya se enoja al ver que Aioria se dispone a partir como si nada, así que usa su Golpe de Meteoro y logra golpear a Aioria.

Este le pregunta a Seiya si ya se siente mejor y utiliza una técnica para sanar a Shaina. Cuando Aioria se prepara para irse, tres Caballeros de Plata aparecen y le preguntan el por qué se va si aún no ha cumplido la tarea que se le fue encomendada.

Aioria se aparta y deja que los Caballeros de Plata se encarguen de Seiya. Seiya, sin su armadura, está a la merced de ellos, hasta que la armadura dorada de Sagitario sale del lago donde se había hundido y aparece frente a Seiya. Aioria advierte a los Caballeros de Plata que escapen, pero Seiya los mata, Aioria deja a Shaina en el suelo y ataca a Seiya, quien evita el golpe y utiliza su Golpe de Meteoro. Aún así, Seiya cae ante el poder Colmillo de León de Aioria.

En ese momento aparece Saori y le revela a Aioria cómo su hermano Aioros la salvó de Arles y juntos escaparon del Santuario. Aioria no puede creer lo que le dice Saori y le pide una prueba: Si en verdad Saori es Atena, el golpe Colmillo de León de Aioria no debe hacerle daño. Saori acepta y Aioria lanza su ataque, pero Seiya se para y lo detiene con sus manos. En ese momento, el espíritu de Aioros reprocha a Aioria por haber atacado a Atena. El poder de Aioria regresa y lo golpea con más fuerza.

Aioria se levanta y pide perdón a Atena, le dice a Seiya que existen 12 armaduras doradas y se lleva a Shaina con él de vuelta al Santuario. Al partir Aioria, la armadura dorada de Sagitario se desprende de Seiya y apunta al Santuario. Saori y sus Caballeros de Bronce saben que la batalla final se acerca.


En los Cinco Picos de China, Shiryu ha decidido volver con sus amigos; cuando le va a contar esto a su maestro, de la cascada del Rozan aparece Máscara Mortal, Caballero Dorado de Cáncer que fue enviado por el Patriarca para matar al Caballero Dorado de Libra. Shiryu se sorprende al enterarse que su maestro es un Caballero Dorado que se negó a seguir las órdenes del Patriarca. Máscara Mortal ataca al maestro, pero Shiryu se interpone para pelear con Máscara Mortal.

A pesar de los esfuerzos de Shiryu, Máscara Mortal es más poderoso y se prepara para utilizar su técnica Ondas Infernales, cuando aparece Mu, Caballero Dorado de Aries y reta a Máscara Mortal a pelear con él. Máscara Mortal no está loco y decide mejor abandonar la pelea. El maestro de Libra le dice a Shiryu que es hora de defender a Atena. Aioria, Caballero Dorado de Leo llega al Santuario y entrega a Shaina a su alumno Cassios para que la cuide. Enseguida, Aioria se dirige con el Patriarca y pide hablar con Atena. Obviamente, Arles le dice que no puede molestar a Atena, aunque la verdad es que Atena no ha estado en el Santuario desde hace más de 16 años. Aioria lo acusa de traidor y lanza su poder contra él.

En ese momento, aparece otro Caballero Dorado diciéndole a Aioria que el atacar al Maestro del Santuario es un acto de traición. Este Caballero es Shaka de Virgo y Aioria le dice que no interfiera. Arles aprovecha y le dice a Shaka que acabe con Aioria por haberlo traicionado. Shaka y Aioria pelean, pero al estar en las mismas condiciones, ninguno de los dos ganaría. Cuando dos Caballeros Dorados pelean en las mismas condiciones, su pelea puede durar más de mil días sin que haya un ganador. Esta pelea continuaría hasta que la situación se inclinara en favor de alguno de los dos.

Arles aprovecha que Aioria está concentrado en el combate y utiliza su poder para controlar la mente de Aioria. Arles le ordena volver a su casa del Zodiaco y esperar ahí. Sólo saldrá del trance, hasta que mate a la persona que está frente a él. Mientras tanto Saori decide que es hora de ir al Santuario a dialogar. Los santos de bronce no piensan lo mismo.

Estás escuchando: Pegasus Fantasy (Primer Opening de Saint Seiya) ^_^

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